Cascada del Barbantiño. Un paseo por las alturas

cascada del bergantiño

La Cascada del Barbantiño está situada entre los ayuntamientos de Amoeiro y Maside, en la comarca de Carballiño (podéis echar un vistazo a este otro enlace). Es también muy conocida en la zona como Fervenza do Cachón, palabra utilizada en Galicia para señalar algo que produce burbujas o espuma.

Para disfrutar de este espectacular salto de agua de 15 metros de altura os recomiendo que lo visitéis cuanto antes, ya que con la más que asegurada sequía del verano, el río irá perdiendo caudal y la cascada no bajará con tanta fuerza. En invierno y especialmente en época de fuertes lluvias se convierte en visita obligada, a pesar de que el agua del río está controlada por una pequeña central hidroeléctrica.

Para llegar a la cascada del Barbantiño desde Vigo no es muy complicado. Basta con seguir la N-541 en dirección Pontevedra, habiendo dejado atrás la Autovía A52, hasta casi llegar al cruce de Vilamoure. Debemos girar hacia la derecha en dirección Pulpería Os Pitelos y nuevamente a la derecha. Continuamos todo recto sin desviarnos de la carretera y atravesamos el vial bajo un túnel. Continuamos el camino hasta llegar a otro pequeño túnel. Unos metros antes de ese segundo túnel hay un camino de tierra que gira a la derecha. Podéis ir en coche por ese camino ya que el acceso no entraña dificultad. Al final de ese mismo camino os encontraréis con un cruce y una pequeña estación eléctrica (si no recuerdo mal) Podéis estacionar por allí el coche y veréis un cartel que indica el área recreativa y la “fervenza”. Ahora toca el turno de bajar andando. Recordar que todo lo que bajéis, después habrá que subirlo 😛

Si queréis encontrar el lugar más facilmente abrís Google Maps desde vuestro smartphone y os llevará directamente al punto inicial.

Una vez en el lugar nos encontramos con un pequeño merendero y un cartel de información. Descendemos una gran cantidad de peldaños de piedra hasta llegar al sendero fluvial y posteriormente llegaremos a la cascada.

Para cruzar el río atravesaréis un puente metálico. En la otra orilla se encuentra otro pequeño merendero y una serie de molinos de agua reconstruidos conocidos como Muíños da Penas. Si continuamos el sendero de forma ascendente podremos acceder a una una pasarela metálica a la parte superior de la cascada y obtener unas vistas espectaculares.

La ruta se completa atravesando el viaducto del Ave hasta llegar al “Ponte de San Fiz”. Ya os aviso que váis a subir muchos, pero que muchos escalones.

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.