Molino de As Aceñas de O Rosal

molino de as aceñas

El Aula de la Naturaleza del Molino de As Aceñas se encuentra en un antiguo molino de agua con vivienda de finales del siglo XIX, restaurado para servir de centro de interpretación de la zona.

Aceña (o acenia) toma su sentido del concepto sinónimo «elevadora», originado en el término «assánya» del árabe hispánico. Para la Real Academia Española define, en su primera acepción a todo molino hidráulico harinero construido en la ribera de una corriente de agua; aunque, siguiendo a la misma institución, puede usarse como sinónimo de «azud», como ingenio para el regadío y, por extensión de este concepto, como «acequia» o «canal».

Todo parece indicar que en su origen, las aceñas se construían en el propio cauce del río, para que la fuerza motriz del agua hiciera girar una rueda hidráulica vertical de paletas –emparentada con las llamadas ruedas vitruvianas–, que trasmitía «el movimiento de giro del eje horizontal de la rueda al eje vertical de una piedra de moler», gracias al conjunto mecánico de la catalina y la linterna.

Para aprovechar mejor la corriente de agua, aumentar su velocidad o caudal y depender menos del estiaje, se crearon represas o azudes y se construyeron acequias o canales que desviaban parte del curso del río hasta el molino, sin necesidad de que este estuviera dentro del agua; de ahí que fueran conocidos como molinos “de caz” o “cauce” (al estar provistos de un azud o presa que embalsaba y canalizaba el agua). Este artefacto permitió además modificar la altura o nivel del agua en su encuentro con la rueda para conseguir con el salto una mayor presión, o al menos el volumen suficiente en los ríos pequeñas y/o de caudal estacional.

La entrada del agua en la rueda generó varios modelos hidrodinámicos; entre los más habituales: los de empuje, de caída o precipitación y de paso, es decir:

  • 1.por empuje

  • 2.por precipitación o descarga

  • 3.paso de flujo conducido

  1. El agua empuja una rueda vertical de palas o cangilones (rueda hidráulica gravitatoria), actuando más por su peso (energía potencial) que por su velocidad (energía cinética), y movía unos engranajes que transmitían el movimiento a las muelas (piedras de molino), produciendo la rotación de las mismas.
  2. El agua se precipita o descarga a media altura sobre una rueda hidráulica de paletas rectas (rueda vitrubiana), aumentando así la velocidad del agua.
  3. El agua, al final de la caída, pasa por unos estrechos conductos reforzados llamados saetines o saetillos, que impulsaban y concentraban el chorro de agua a gran presión contra unas ruedas horizontales (“rodetes” o “rodeznos”) de cucharas (los álabes), transmitiéndose en este caso un movimiento directamente por un eje vertical (el árbol o “palón”) a un aparejo donde se colocaban, por lo general, un juego de piedras de moler (la inferior solera, que estaba fija, y la superior móvil volandera, que se regulaban a través de palancas, y se sustituían con grúas rústicas, llamadas “medialuna” o “cabrios” (de Cabrias, el estratega griego). Por lo general, había un rodezno por cada juego de piedras de moler (las muelas), pero de éstas podían haber hasta dos pares, para lo cual se disponía de un sistema de embragues para permutar la funcionalidad de los dos juegos de piedras (cualquiera, los dos, o ninguno). Después de pasar por el rodezno, el agua regresaba al cauce por un canal de retorno, socaz o canal/caz bajo).

 

Sin embargo el Molino de As Aceñas de O Rosal solo se asemeja a las aceñas árabes en su disposición junto al río y en su proximidad a una zona intermareal.

Parece ser que se trata de una construcción del siglo XIX y que se mantuvo en funcionamiento hasta la primera mitad del siglo XX. El diccionario Madoz en el año 1846 ya habla de la existencia de una aceña y tres molinos en esta parroquia.

En las proximidades del molino nos encontramos con un área recreativa con mesas, un puente de madera y una zona habilitada como playa fluvial.

Además, os sorprenderá lo pintoresco que resultan las columnas del viaducto de O Tamuxe. Unos enormes murales con árboles os darán la bienvenida a este estupendo y tranquilo lugar.

 

Cómo llegar al Molino de As Aceñas

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