BRONQUIOLITIS EN NIÑOS

bronquiolitis
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La bronquiolitis en niños y bebés es una enfermedad respiratoria aguda, frecuente en los primeros años de vida, en la que se afectan los bronquíolos, la parte terminal de los bronquios.

Llega el invierno y vuelve esa molesta tos que preocupa tanto a los padres. Esta infección suele deberse a un virus, llamado virus sincitial, responsable de gran parte de las infecciones de las vías respiratorias de los lactantes, particularmente difundido en los meses invernales.

Síntomas de la bronquiolitis

– El niño afectado por la bronquiolitis está muy abatido, no tiene apetito y tiene una tos seca.

La fiebre no siempre está presente y, en general, no pasa de los 38 ºC.

– A menudo, al niño le gotea la nariz.

– Los primeros signos de mejoría tienen lugar pasados tres días desde la aparición de los síntomas y desaparecen al cabo de una semana o más. Si, por el contrario, la situación se agrava, el niño puede tener dificultades a la hora de respirar y puede sufrir pitos.

Tratamiento de la bronquiolitis

Desgraciadamente no existe ningún tratamiento específico que pueda solucionar este problema. Se recomiendan una serie de medidas de soporte:

• Hidratación adecuada para fluidificar las secreciones, ofreciendo líquidos por vía oral con frecuencia.

• Permeabilidad nasal con suero fisiológico y aspirar secreciones.

• Antitérmicos si hay fiebre.

No se recomienda el uso de antibióticos de manera rutinaria en niños diagnosticados de bronquitis aguda(1,3), ya que la mayoría de los casos son producidos por virus; además, se ha podido comprobar que no ejercen ningún beneficio sobre la tos, y no previenen ni disminuyen la severidad de las complicaciones bacterianas. Únicamente, estarían indicados en casos seleccionados. Cuando la tos se prolonga =10 días, podría estar indicado tratamiento antibiótico específico en los siguientes casos: si se sospecha tos ferina (azitromicina), infección por Mycoplasma pneumoniae (un macrólido) y en aquellos niños con enfermedad pulmonar crónica grave (fibrosis quística, displasia broncopulmonar, hipoplasia pulmonar, discinesia ciliar, aspiración crónica)

Fuente: Pediatraintegral, Mi bebé y yo,  Guía infantil

 

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