Seis formas distintas para fomentar la autoestima en los pequeños

Seis formas distintas para fomentar la autoestima en los pequeños

Como personas buscamos lo mejor para los nuestros, y con los más pequeños, tratamos de que sean niños y niñas con ciertas posibilidades de éxito, tanto personales como, en un futuro, laborales (tener un trabajo con el que sientan a gusto, una familia, un grupo de amigos o unos intereses que les agraden). Muchas de las decisiones que los chicos y chicas van a tener que tomar para conseguirlo no van a depender solamente de la información o las ganas que tengan, sino de su propia autoestima. Hoy vamos a mostraros seis formas distintas para fomentar la autoestima en los pequeños y no tan pequeños.

Llamamos autoestima a la valoración que hacemos sobre nosotros mismos. Es un juicio sobre nuestra forma de ser, habilidades, capacidades y descripciones que hacemos de nosotros. La autoestima se va construyendo poco a poco a través de la información que vamos recibiendo de los demás (sus comentarios, miradas, aprobaciones o reproches…) y de nuestras propias experiencias.

En este sentido, las madres y padres somos los primeros y más importantes moldeadores de la autoestima de los hijos e hijas. La aceptación del propio menor tal y como es, es una muestra de amor incondicional básica de la que se debe partir para asentar las bases de una buena autoestima.

Cuando hablamos de tener una buena autoestima, nos referimos a encontrarnos queridos y aceptados tal y como somos. De esta manera, seremos capaces de reconocer nuestras propias cualidades y nuestras diferencias con los demás, sabiendo y aceptando características propias que quizás no nos agradan del todo.

A lo largo de la vida existen algunos momentos clave para favorecer una autoestima adecuada, como son la infancia y la adolescencia. Por este motivo vamos a compartir hoy con vosotros algunas claves para favorecer una autoestima adecuada en los más pequeños.

  • Da seguridad a su comportamiento a través de un sistema de normas y límites. Sí, las normas y los límites son claves para poder construir una autoestima adecuada. Las normas concretas y sus consecuencias favorecen la reflexión y guían el comportamiento. De esta manera ofrecemos un ambiente estructurado, generando sentimientos seguridad en el propio niño.

  • Señala lo positivo. Expresa cada día en voz alta lo que observas en ellos y ellas y te resulta positivo. Necesitamos ser lo más concretos posible para lograr el efecto adecuado. “Me ha gustado mucho cómo has obedecido cuando te pedí que recogieses tus juguetes” en vez de “te has portado bien hoy”.

  • Cree en el niño o niña. La capacidad de los peques para leer nuestro lenguaje no verbal y emocional es muy elevada. Si a través de este lenguaje transmitimos un mensaje que pone en duda nuestra creencia en sus capacidades y cualidades, pueden darse cuenta y brotar, también en ellos, esa duda.

  • Fomenta responsabilidades acordes a su edad: A día de hoy, puedes encontrar muchos listados sobre las diferentes responsabilidades que se pueden otorgar a los niños y niñas en función de su edad. Es muy recomendable darles el tiempo y el espacio suficiente para que asuman sus tareas. Para evitar la sobrecarga, podemos enseñarles a que ellos mismos se pongan las responsabilidades que quieren asumir.

  • El error como oportunidad de aprendizaje. Es probable que te encuentres ante situaciones en las que los peques muestran dificultades para resolver una tarea. Es recomendable, para favorecer su independencia, no solucionarle ni rescatarlo de la dificultad. Si no consigue algún reto propuesto, podemos reflexionar con él o ella sobre qué puede hacer distinto la próxima vez. Así, no sólo podrá ir adquiriendo confianza en sí mismo, sino que aprenderá a buscar alternativas y, en definitiva, se enriquecerá de su propia experiencia.

  • Encuentra cosas que le producen bienestar personal: Los niños tienen diferentes preferencias a lo largo de la vida y estas, en cada momento, son importantes para él. En este sentido, podemos promover el desarrollo de actividades que le interesen y en las que son habilidosos, pues dicho bienestar repercutirá en su autoestima.

Como ya os hemos comentado en anteriores artículos, es necesarios atender a la individualidad de cada uno para poder ajustar las aportaciones dadas. Estas claves pueden servir de guía para poner en práctica en el día a día, pero no olvides consultar cualquier duda a los profesionales para que puedan orientarte en tu situación concreta.

Marta Bermúdez

Psicóloga infantil.

mbermudezcrespo@cop.es

Sé el primero en comentar

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.