Ruinas militares de Cabo Silleiro

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Aprovechando el buen tiempo nos adentramos en el pasado, visitando las famosas ruinas militares de Cabo Silleiro.

La vieja batería militar J4 de Cabo Silleiro fue construida tras la Guerra Civil y entró en servicio a principios de la década de los 40 como batería costera para proteger la entrada de la Ría de Vigo y Baiona.

Bajo tierra se esconden 200 metros de galerías cargadas de miles de historias, por las que transitaban jóvenes que realizaban el servicio militar, posteriormente a la disolución del Regimiento de Costa en 1979, con el final del franquismo. Cuando el servicio militar dejó de ser obligatorio se dio así por concluida la actividad en la zona.

Existe un túnel principal, con diferentes ramificaciones que conectan la artillería Vickers con el búnker de telemetría, que está ubicado en la zona más alta para divisar el horizonte de posibles ataques enemigos.

En 2002 fue abierta nuevamente para la vigilancia de manchas de petróleo en la tragedia del Prestige.

En julio de este año 2016, la zona sufrió un incendio intencionado que dañó la mayor parte de vegetación. Una triste noticia que enturbia la visita por la ladera del monte.

Si lo visitáis, os recomiendo llevar ropa oscura ya que a pesar de las lluvias de los últimos días las ramas siguen cargadas de hollín.

A pesar de todo esto, hay estructuras que a pesar del vandalismo, se mantienen en buen estado para la visita y abrir la mente a la imaginación.

Uno de los lugares mágicos es el túnel de arbustos que da acceso a la casa del capitán. Está en perfecto estado y las escaleras que le siguen, labradas en la roca, también.

A tener muy en cuenta los restos de alambres y objetos punzantes que os podéis encontrar por el camino, por lo que prestar mucha atención y seguir los caminos que se han formado a lo largo de los años. Si os adentráis en el monte, tener mucho ojo.

Y lo más importante. Ser respetuosos con el entorno respetando las instalaciones y no abandonando basura en el lugar.

 

 

CAÑONES VICKERS

El Cañón Vickers 152,4/50 mm fue la pieza más representativa del plan de artillado de 1926. Destinada a abatir desde tierra a embarcaciones menores y más rápidas que los grandes buques.

El cañón consistía en un tubo con manguito y suncho de culata. El cierre por tornillo, con 4 secciones roscadas y dos lisas. La obturación era mediante anillo y embolo. El montaje era de giro central, con frenos hidráulicos y recuperador neumático.

Estas piezas eran denominadas en el argot del artillero de costa como quince veinticuatro, de origen naval y diseñadas por la británica Vickers Armstrong, fueron adquiridas en el año 1926 para potenciar los buques y la defensa costera.

Construidas en España entre 1926 y 1952 por la Sociedad Española de Construcción Naval, S.E.C.N. en Reinosa (Cantabria).

Datos principales.
Alcance: 21.600 m.
Velocidad: 915 m/seg
Peso del proyectil: 45 Kg. aprox.
Cadencia: 4 disparos/minuto
Peso del tubo: 8.738 Kg.
Longitud del tubo: 7,86 m.

FARO SILLEIRO

En 1866 se inauguró el Faro Silleiro, situado en el cabo del mismo nombre, en la parroquia de Baredo. Una lámpara de mecha que utilizaba aceite vegetal fue su primer combustible, sustituido en 1909 por una lámpara de petróleo.

El 3 de agosto de 1924 se inauguró el nuevo edificio en lo alto de la montaña, a 85 metros sobre el nivel del mar y a unos 250 de la orilla de la punta de A Negra. El edificio tiene adosada a su fachada oeste la torre del faro y, próximo a él, pueden verse las ruinas de una batería de tiro de la armada, con sus cañones taponados.

Desde 1960 tiene una lámpara de 3.000 watios que se puede ver a 40 millas con tiempo despejado.

Unos años antes se le había instalado una sirena, unas lentes de 25 kilómetros de alcance para orientar a los aviones y un emisor eléctrico con alcance de 200 millas y frecuencia 310,3 A2.

 

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