Pozas de Melón para visitar en familia

POZAS DE MELÓN

Las Pozas de Melón se encuentran aproximadamente a 45 minutos de Vigo y son uno de esos lugares mágicos que nos ofrece Galicia. Por cierto, mucha precaución si váis con niños pequeños.

Hoy era uno de esos días en los que en Vigo hacía mucho viento y no se podía disfrutar a gusto en la playa, así que no quedaba más remedio que buscar un lugar en el que el calor apretara un poquillo más y para eso Ourense es un lugar genial. Así que mochila llena, cámara y allá nos fuimos… dirección POZAS DE MELÓN.

Me apetecía muchísimo enseñarle este sitio al peque y trasteando por internet hace unos días, había visto fotos y tenía muy buena pinta.

Antes de nada informaros un poco acerca de las Pozas de Melón.

Las pozas se enriquecen del agua proveniente del río Cerves, el cual nace en la Serra de Faro de Avión , a unos 1000 m de altura. Durante el descenso del agua va formando cascadas y pozas naturales ideales para el baño en época de verano ya que algunas de ellas son de pura agua cristalina, aunque también congelada.

Hay dos formas de acceder a las pozas:

  • Por la parte inferior, que es la que nosotros hemos escogido (Edgar no ha protestado). Si vas por la Autovía A52 dirección Ourense, tendrás que desviarte en la salida que pone Melón. Al pasar la curva cerrada a la derecha hay un cruce. Sigues hacia la derecha y mucho ojo porque ya verás el cartel que indica POZAS. Hay un aparcamiento de tierra bastante grande y pegado a él veréis el antiguo aserradero rehabilitado.
    Siguiendo el camino del aserradero os encontraréis con un merendero y la primera poza.
  • Por la parte superior. Es la zona más fácil de acceder a las pozas más espectaculares. Un lugar llamado A Freixa, al que se llega por la antigua N 120. En esta zona podréis disfrutar de varios puentes, así como la más espectacular de las cascadas. Da bastante vértigo.

Escojas la opción que escojas, si vas con la mochila llena y el niño a tus espaldas, no necesitarás gimnasio durante unas semanas.

La primera de las pozas la descartamos ya que estaba a la sombra y no apetecía mucho meter los pies allí. Debo reconocer que mi primera impresión fue ¿es esto? No me coincidían las fotos que había visto con esa poza, así que seguimos subiendo hasta llegar a la segunda. Esta ya era otra cosa. Una pequeña cascada nos recibía y al peque le faltó tiempo para quitarse la ropa.

Después de merendar, quisimos seguir investigando y volvimos a subir por la ruta que acompaña al transcurso del río. Hay varias zonas que no invitan mucho al baño pero que son dignas para darte un paseo.

Seguimos subiendo y atravesamos el viaducto de la A52. Aquí la cosa ya se empieza a torcer. ¿Sabes cuando empiezas a hacer filloas y las primeras te salen perfectas y las últimas dan pena? Pues con las piedras que forman escalones pasa lo mismo, así que ojo con el calzado que lleváis para evitar posibles lesiones.

Tras media hora de camino aproximadamente, por fin nos encontramos con la zona más espectacular. Una poza cristalina y una pendiente rocosa, muy resbaladiza por cierto, que da lugar a una gran cascada. Este lugar no es apto para niños muy nerviosos, que les gusta corretear, ya que hay que tener en cuenta que cualquier descuido puede acabar en desgracia.

Finalmente tras descansar un rato y dejar a Edgar que hiciera unas fotos, nos volvimos.

La verdad que me ha sorprendido lo tranquila que estaba la zona, pese a lo espectacular de las vistas. Supongo que como cualquier sitio, es cuestión de modas.


Os dejo un enlace muy interesante, si os gusta el senderismo

RUTA

 

 

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