Los mejores parques naturales de Galicia para visitar con niños

los mejores parques naturales de Galicia

En nuestro apartado “PASEOS”, os acercamos los mejores parques naturales de Galicia para que podáis visitar con niños.

 

Parque Natural Fragas do Eume

Fragas do Eume es uno de los bosques atlánticos de ribera mejor conservados de Europa. Dentro de sus 9.000 hectáreas de extensión viven menos de 500 personas, lo que da una idea del estado virgen de estos exuberantes bosques que siguen el curso del río Eume. El parque tiene la forma de un triángulo cuyos vértices y fronteras serían As Pontes, Pontedeume y Monfero.

La mejor forma de conocer el parque es a pie. Así, si uno sabe ver, quizá descubra a los juguetones duendes que habitan en él. Robles, chopos, fresnos, alisos, más de 20 especies de helechos y 200 de líquenes se dan aquí. A veces la vegetación es tan tupida que apenas deja pasar la luz. Pero este bosque umbrío y secreto es generoso como sus aguas, fuentes y cascadas. Aquí no hay verde, aquí hay paisajes de mil verdes. Y escondido en el corazón del bosque, el monasterio de Caaveiro, un antiguo cenobio con más de 10 siglos de historia y unas vistas espectaculares de esta “fraga” mágica.

Parque Natural Baixa Limia – Serra do Xurés

El parque comienza en Ourense y al cruzar la línea que lo separa de Portugal se convierte en el Parque Peneda-GerésAquí los bosques no entienden de fronteras.

Tal vez por eso estas son las tierras del Couto Mixto, un territorio que nunca perteneció ni a España ni a Portugal y cuyos habitantes elegían la nacionalidad que deseaban el día de su boda.

Un mundo de grandes árboles, lobos, corzos y caballos salvajes que hace 2.000 años ya era atravesado de norte a sur por la Vía Nova construida por los romanos para unir Astorga y Braga.

Ya no pasan por aquí las legiones, pero a cambio puedes encontrar grandes paisajes en los pueblos y caminos del Parque. Maravillas como la cascada de A Fecha o aldeas sorprendentes como Casolas, construida en un terreno con un 20% de inclinación. Y también, hallazgos inesperados como el de las vacas “cachenas”, una raza de pequeño tamaño con cuernos enormes.

Complexo dunar de Corrubedo e lagoas de Carregal e Vixán

La gran duna móvil es la atracción. Es tan espectacular que aquí se han rodado escenas de películas ambientadas en el desierto. Con más de 1 km de largo, unos 250 m de ancho y unos 20 m de altura, la duna móvil de Corrubedo se impone desde la distancia, blanca como una reina de arena, en este parque natural que es el más visitado de Galicia, con casi 300.000 personas al año.

Situado entre las rías de Arousa y la de Muros e Noia, el parque ocupa cerca 1.000 hectáreas. Está formado por las dunas, la playa de Corrubedo y las lagunas de Vixán, de agua dulce, y la de Carregal, de agua salada. Ambas acogen entre juncos y carrizos a las 3.000 aves acuáticas que viven aquí: cercetas, zarapitos, patos-cuchara, correlimos, chorlitejos. Un mundo de plumas y graznidos al que se suman las risas y carreras de las juguetonas nutrias.

Parque Natural Monte Aloia

Cercano a Tui e integrado en la Serra do Galiñeiro, el Monte Aloia tiene unos 10 km de sendas en un paisaje singular. Es el resultado de una exótica repoblación realizada hace 100 años con cipreses, abetos y cedros del Líbano.

Declarado Parque Natural en 1978, el primero de Galicia, el monte Aloia es una auténtica atalaya a 700 m de altura con 5 miradores y extraordinarias vistas sobre el río Miño. En el monte hay restos prehistóricos y romanos y su historia está rodeada de leyendas. Se dice que aquí las yeguas salvajes son fertilizadas por el viento. También que este es el mítico Monte Medulio, escenario del suicidio colectivo de las tribus celtas antes de caer en manos de los romanos. Tal vez.

Hoy el Monte Aloia es una sinfonía de color en las alturas que cambia con cada estación: el amarillo del tojo y la retama, el blanco de la jara, el lila del brezo…

Parque Natural O Invernadeiro

Con cerca de 6.000 hectáreas y enclavado en el Macizo Central ourensano, O Invernadeiro se extiende a través de verdes y ondulantes montañas o de abruptos paisajes rocosos.

Estos son los dominios del lobo, del jabalí, del armiño y de la marta. También de ciervos, corzos y cabras bravas. Un paraíso que hay que preservar. Para visitarlo es necesario pedir un permiso. Pero la experiencia es inolvidable. 

Hay 6 rutas. De este modo, aunque no seas un experto puedes acechar de cerca a corzos y ciervos… Un momento mágico. Puedes ver  acebos, serbales o tejos, los árboles sagrados de los celtas, sobrevolados por águilas y halcones.

 

Fotos: Alba, Roberto Domínguez, Goretti Videira, Piensa y Pienso, Guillén Pérez, Cesar Crusant, Turismo de Galicia, Eliseo Lesende, Saicaraz, Siju
Foto de portada: Eliseo Lesende

 

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