Fervenza de Tourón. Las ruinas de un lugar mágico

fervenza de touron

El pasado domingo, aprovechando un estupendo día de sol, nos acercamos a la famosa Fervenza de Tourón con la esperanza de que los incendios de este verano no hubieran arrasado las pasarelas prácticamente en su totalidad.

Por desgracia, lo que durante un corto periodo de tiempo fue una ruta mágica para los senderistas, ha quedado asolado por las llamas quedando inutilizadas en la mayor parte de su recorrido.

Aún así, teñido de negro, no deja de sorprendernos la espectacularidad del lugar.

En este afluente del Miño situado en el Concello de Melón, famoso por sus pozas (podéis leer el artículo en este enlace), se encuentra un grupo grupo de cascadas que salvan en tres grupos un desnivel de unos 120 metros.

Sorprende el entorno vegetal que rodea el camino que nos lleva hasta la pasarela principal. Por un lado, colores oscuros, sin vida, pero en el lado contrario sobreviven las carballeiras, frondosas, cargadas de vida, como si el fuego no fuera un obstáculo para ellas.

En la parte media nos encontramos un puente de madera y metal que nos permite cruzar hacia el otro lado del río. En la parte más baja hay un mirador colgante metálico. Los que tengáis vértigo igual os impresiona un poquillo.

En la parte más alta, nos encontraremos la cascada más alta. Para acceder a ella es necesario pasar por un tramo en el que no existe ninguna protección, por lo que si váis con niños tener en cuenta que es muy peligroso.

Si queréis seguir subiendo podréis encontrar el sendero que os dirige hacia las pozas de melón a través de unas largas escalinatas. Eso sí, tener en cuenta que luego hay que volver 😛

Para aquell@s que os guste la aventura y los largos paseos sigue siendo un sitio bastante recomendable.

Sendero Fervenza de Tourón:
En la misma salida de la autovía hacia Melón, giramos hacia la derecha, atravesando el aparcamiento de Pozas de Melón. Continuamos la carretera general hasta llegar al camino ascendente en dónde está señalizado Fervenza de Tourón. Atravesamos el puente que cruza la autovía y continuamos la carretera hasta llegar al aparcamiento principal en la aldea de “AS MESTAS”.
Bajamos por el sendero al ría y seguimos por su ribera hasta las cascadas.

El río baja todo en pequeñas cascadas.

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